Exempleada del Ontario Convention Center demanda a la ciudad y a SMG
Por Liset Marquez, redactora de planta, DailyBulletin.com ONTARIO — La única empleada del Ontario Convention Center que fue despedida el verano pasado durante una investigación interna presentó una demanda contra la ciudad y SMG en la que alega…
Por Liset Marquez, redactora de planta, DailyBulletin.com
ONTARIO — La única empleada del Ontario Convention Center que fue despedida el verano pasado durante una investigación interna presentó una demanda contra la ciudad y SMG en la que alega que fue despedida injustamente.
Sue Dang, exdirectora de finanzas del centro, alega que la despidió SMG World, empresa con sede en Pensilvania que opera el centro, por no haber reportado los “actos deshonestos y el encubrimiento” de su exjefe, Bob Brown, que violaban la política de la empresa.
En su demanda, Dang alega que fue despedida por no notificar a su empleador sobre el uso indebido del dinero y los fondos de la empresa por parte de Brown, gerente general y CEO del centro.
“Bob Brown incurrió en acciones y omisiones que incluyeron, entre otras, usar y comprar equipo de la empresa, usar dinero, fondos y crédito de la empresa, abrir cuentas bancarias que estaban fuera del control (de SMG) y obtener préstamos que se hicieron sin permiso ni autorización”, afirma la demanda.
Dang presentó la demanda el 6 de junio en el Tribunal Superior de West Valley, en Rancho Cucamonga.
No fue posible comunicarse el lunes con un representante de SMG para obtener sus comentarios.
Según su abogado, Kyle Scott, a Dang le preocuparon mucho las acciones de Brown y buscó la autorización de uno de sus colegas, ubicado en El Paso, Texas. Sus acciones dieron pie a una investigación interna en el centro, dijo.
Dang había trabajado para la empresa durante 12 años y ganaba $93,000 al año, incluida una asignación para auto. En su reclamo, señala que su empleador la había elogiado continuamente durante su tiempo en el puesto.
En julio, SMG anunció que había puesto en licencia a varios miembros clave del personal administrativo mientras se realizaba una auditoría investigativa de las finanzas de las instalaciones.
Aunque nunca se dieron a conocer públicamente, los hallazgos de una auditoría investigativa realizada por SMG provocaron un éxodo masivo del personal clave de la gerencia. Brown; Clemmie Taylor, a cargo de la dirección de operaciones; y Delana Grande, gerente de recursos humanos, renunciaron a fines de julio.
Una carta que SMG World envió a funcionarios de la ciudad de Ontario decía que había habido violaciones de la política y de la “conducta empresarial” en el Convention Center.
“La auditoría interna de SMG confirmó que (Dang) no incurrió en ninguna irregularidad ni en actos deshonestos. La auditoría interna de SMG confirmó que (Dang) estaba haciendo una divulgación interna sobre las acciones y omisiones del CEO Bob Brown que violaban las políticas de la empresa y las normas de conducta de SMG”, afirma la demanda.
La demanda también afirma que SMG la discriminó. Según su demanda, Dang dijo que la empresa trató a Brown de manera más favorable que a ella porque ella es mujer, y señaló que al ex-CEO se le permitió negociar su salida, lo que le permitió renunciar, y que la empresa le “otorgó beneficios monetarios y de otro tipo”.
La demanda, de 11 páginas, no da detalles de cómo Brown violó la política de la empresa.
Después de que despidieron a Dang, ella intentó obtener beneficios de desempleo en agosto y se los negaron. Apeló ante la Junta de Apelaciones del Seguro de Desempleo de California en Rancho Cucamonga y dijo que ni siquiera le habían informado por qué la despidieron.
Fue entonces cuando SMG reveló sus argumentos en su contra.
La primera acción no aprobada de Brown ocurrió cuando tomó una licencia por una cirugía médica e instaló un equipo de videoconferencias en su casa para poder seguir desempeñando su puesto gerencial. Aunque el equipo se devolvió a SMG, Brown nunca recibió la aprobación de la empresa.
Otro caso, según el documento de la apelación, ocurrió cuando Brown abrió una cuenta bancaria a nombre de la organización Ontario Hospitality Group, que nunca estuvo asociada con la empresa. Dang tenía conocimiento de la organización, lo que SMG consideró indebido y que, a su juicio, debía haberse reportado.
El juez administrativo de su apelación de desempleo le dio la razón en parte a Dang, al declarar que la despidieron “por razones distintas a una mala conducta” y que no debía quedar descalificada para recibir beneficios.
“En el centro de una determinación de mala conducta debe haber cierto conocimiento real de una irregularidad por parte del solicitante y/o, al menos, un desprecio deliberado por los intereses del empleador. En el presente caso, no existe ninguna de esas cosas”, afirma el juez.
